seR
A T le dan miedo las serpientes. No le gustan los gusanos, ni las arañas.
Y todas las palabras que empiezan por "ser", "gus" o "ara" están prohibidas.
T no dice arañazo,
ni Gustavo,
ni serpentina,
ni aragonés,
ni gusarapiento,
ni arandela.
Bueno, con las serpientes se ha reconciliado. Y las llama señoras. Ya la R está indultada.
