Te vas...

Yo tenía un libro de Benedetti que decidió viajar. Se fue...lejos de aquí. Y para no volver.
Él, sus rayas rojas y azules se cansaron de mí.
Se cansaron de los días de lluvia y los días de luz.
Se cansaron de esta maldita ciudad.
Se cansaron de viajar siempre a la misma hora en autobús.
Se cansaron de mis manos. De que sus hojas fuesen auscultadas por mis ojos indiscretos.
Se cansaron de madrugar conmigo. De trasnochar conmigo.
Se cansaron de mis dudas, de mis miedos, de mi indecisión.
Se cansaron de mí, y de ella. Se cansaron de las dos.
Y yo me quedé sin él. Abandonada, o prestada en mi ciudad...


maquito dijo
despues de dormir bien alguna gente se levanta descansada...
29 Mayo 2010 | 10:28 AM