Al otro lado...
Día de aguas. De lluvia. De olor a mojado y fechas de caducidad...
Y mientras tanto, Lady Godiva corre desnuda al otro lado del túnel. Sintiendo cada piedrecita del asfalto. Al otro lado de la gran montaña marrón. Al otro lado de la puerta del castillo, donde espera paciente su caballo. Y esta vez, no para rebajar impuestos ni ayudar al pueblo, sino para correr lejos a gran velocidad, y sentir la lluvia encima.
